domingo, 16 de octubre de 2011

Veamos.

 Una de las cosas que pienso respecto a las pro-ana y pro-mia, es que son algo idiotas, y otra que solo quieren llamar la atención, cuando en realidad se están ocasionando un trantorno grave.
 Ponen cosas como "La anorexia no es un juego de niños"
 (???????????????) Y solo por tener 16 añitos ya puedes dejar de comer ¿no?
 No sabeis el infierno que es todo esto, como te amarga la vida, como te la corrompe poco a poco, y lo haceis a posta, pone claramente en lo que os meteis y lo que conlleva, y no entendeis como va a mataros lentamente, no hagais caso, no, pero si no lo haceis, puede que sea demasiado tarde para vosotras.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Mi frase de despedida

  Hoy, al despedirme de mi amiga, la conversación fue la siguiente.

Yo: Eva, tengo un problema.
Eva: ¿Cuál?
Yo: No he comido nada en 2 días.







   No quiero que este sea el diario de una anorexica, asi que hoy ya he empezado a comer, y ya no me noto tan gorda.

Testimonio real

Mónica está desconcertada. Se propone cada día hacer una dieta y perder los 10 kilos que asegura que le sobran, sin embargo es incapaz de conseguirlo. Su peso oscila , a veces pierde un par de kilos, para a la semana recuperar esos dos y alguno más. Su madre se ha dado cuenta de que en los armarios desaparece la comida, las galletas, el chocolate y la bollería a penas duran un par de días. Sin embargo no sabe qué pensar, puesto que su hija está a dieta y no come esas cosas. Mónica es hija de padres separados y su madre por cuestiones de trabajo, no llega a casa hasta bien entrada la tarde.
Durante su infancia, Mónica fue una chica delgada, pero cuando alcanzó la menarquía su cuerpo cambió y engordó de peso. Desde entonces empezó a luchar contra la báscula, a ir de un endocrino a otro buscando la forma de perder peso rápidamente y sin sacrificio.
Hace unos meses una compañera de facultad le confesó que después de las comidas, a veces, vomitaba. Ella estaba muy delgada y a Mónica le pareció una fantástica idea, así podría comer lo que quisiera y bajar de peso. Decidió seguir con su dieta y de vez en cuando comer bollos y chucherías,  para a continuación vomitarlos.
Lamentablemente, la ansiedad no tardó en aparecer y el ansia por comer empezó a controlar su vida. Los atracones se hacían más frecuentes y aunque vomitaba, su peso no descendía, por lo que Mónica ponía en marcha dietas más y más hipocalóricas, que hacían que el hambre y la obsesión por comer la desbordaran.

Mónica ha llegado a vomitar hasta 5 veces en un mismo día, a pesar de observar que estaba sangrando cuando lo hacía, o que su garganta estaba muy  irritada y se mareaba con mucha facilidad. El dentista le ha dicho que tiene 6 caries más que el año pasado.
Cuando discute con alguien, está aburrida, o en época de exámenes, lo primero que piensa es en comer para después vomitarlo, es la única forma que  conoce para eliminar sus estados emocionales negativos. Ha desarrollado un miedo exagerado hacia la comida, hay muy pocos alimentos con los que se siente segura.
Mónica se odia, a veces incluso se ha llegado a lastimar. Oculta sus cicatrices con camisetas de manga larga, aún en pleno verano. Sólo conocen su problema su novio y una amiga íntima. Mónica cree que su único problema es que está obesa y que a los médicos deben ir las personas que están esqueléticas, no ella.

Carta de Ana

   Hola princesa:

 Déjame presentarme, todos me aconstumbran a llamar anorexia, anorexia nerviosa es mi nombre completo, pero tú, princesa, puedes llamarme Ana. Con un poco de suerte nos podemos volver grandes amigas, tú serías mi princesa, tranquila, parece que tengo muchas princesas, pero de verdad, tú, y solo tú, tendrás un trato especial... créeme. En los próximos meses, invertiré mucho tiempo en tí, y espero que tú lo hagas tambien en mí.

 En el pasado ya habrás escuchado a todos tus profesores y a tus padres decirte que tienes mucho potencial o que eres muy madura, pero, ¿a dónde nos lleva esto? Por ninguna parte eres perfecta, de verdad princesa, no lo eres. No te tratas lo suficiente, en vez de eso te "diviertes" y hablas con tus amigas. Esos actos no serán permitidos por mí, querida.

 Tus amigos no te comprenden, no te cuentan ni la verdad ni sus secretos, pero yo si lo haré, ¿y sabes porqué? Por que eres MI princesa. Seguro que en el pasado, cuando la inseguridad se había apoderado de tu mente, te preguntaste "¿Estoy gorda?"

 Y tus "amigas" respondían "No, claro que no.". Porsupuesto que no. No nos engañemos... tú sabías que mentían, solo yo te diré la verdad, sola y únicamente yo. Y tus padres... dirás que te quieren, que se preocupan por tí, pero es porque están obligados a hacerlo, yo si que te quiero, solo yo te amaría realmente princesa. Te voy a contar un pequeño secreto, están decepcionados, decepcionados por tener una hija tan gorda e inutil, pero no se atreben a decirtelo, no quieren problemas. Yo no te daría problemas princesa, todo lo hago por tu bien.

 Y yo cambiaré todo eso...

 Espero mucho de ti, princesa. No se te permitirá comer mucho, empezarás poco a poco, dejarás la comida basura, y calcularás las calorías. En un principio solo tendras que correr, hacer abdominales, perderás un par de kilos al día. Te llevaré al límite, pero no podrás desafiarme, eso no es propio de una princesa. Solo es un comienzo, pronto estaremos tan unidas, que no querrás separarte nunca de mí. Incluso pasaré algunas noches en vela contigo. A veces tendrás que automutilarte, si tienes mucha hambre, y yo podría darte algunos consejos. Mi amiga Mia también está interesada, cuando quieras la llamaré, princesa. Yo soy la que calcurará las calorías y las horas de ejercicio, seré yo la que asuma el control sobre tí. Te seguiré durante todo el día y toda la noche.

 Tranquila si se te empieza a caer el pelo, o si te desmallas, o si se te reseca la piel, no, yo me encargaré de ponerte guapa el día en que te vallas.


     Hasta siempre,

Ana

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Obsesión

   Bien, después de dar algunos datos y mostraros como es este mundo tan cruel, voy a dar mi opinión a todos, sobre lo que pienso acerca de las pro-ana y las pro-mia.

   Yo soy delgada, sí, peso 50 kilos, y puede que tenga una mentalidad parecida a la de una ana o una mia, muchas veces he pensado en dejar de comer. Pero no quiero amargarme la vida con algo que no tiene ningún sentido. Sencillamente mueres poco a poco, he visto casos de chicas que tenían que dormir boca abajo para no sufrir un paro cardiaco, y conozco a varias personas que parecen padecer de estas enfermedades, y son horribles, ningun chico se quiere acercar a ella y mucho menos han pensado si quieren salir algun dia con dicha chica.
   Pro-anas y pro-mias, si os miran por la calle, no es porque esteis gordas, es porque vuestra delgadez asombra, de verdad, lo único que os provocais es parecer totalmente muertas y provocaros desde depresion hasta insomnio y ataques de ansiedad. Os veis horribles, pero no es verdad, estais delgadas, lo unico que necesitais es comer sano, sin comida basura y con mucha fruta.
   Direis que para mi es facil decirlo, que seguramente estare super delgada, no, no sabeis lo que me encanta picar entre horas o irme con mis amigas a cenar al Mc'Donalds.
   Sí, puede que todo gire alrededor de la comida, pero una vez que comes lo que te pongan, no tienes que preocuparte por nada más. Si estás gorda, ya te avisará tu madre y te dirá si debes de hacer algo. Estais obsesionadas con algo que ni siquiera está ahí. Os estais consumiendo. Comed. Si no morireis, y es cierta la frase de "antes muerta que gorda" porque una vez que os pasais, solo os falta un paso para morir, solo un paso para moriros lentamente de hambre. Un chico quiere a alguien, perdonar la expresion, con un culo respingón o rellenito, no a una chica que parezca que ha salido de un campo de refugiados en el que escasea la comida.
   Si os quereis, si os importan vuestras vidas, hacedlo por vuestro bien, dejad ya esta obsesión, comed.

Dietas

   A lo largo de las páginas pro-ana y pro-mia se recogen multitud de dietas desequilibradas, sin fundamento científico y que ponen en riesgo la salud de las que las siguen.

   Estas dietas son cada día más numerosas y están al alcance de todo el mundo.


   Tenemos muchos ejemplos de estos tipos de dietas, por citar unos cuantos, están la del té rojo, la del suero, la de los 5 días, la del ayuno o la de los 3 kilos.

   Además de que muchas de ellas no describen al destinatario, algunas son muy hipocalóricas, y tienen decitif de ácidos grasos esenciales y vitaminas.
  

Manifestaciones conductales, psicológicas y emocionales de Ana y Mía.

    
  -Dieta restrictiva y/o presencia de atracones.
  -Alteraciones en la forma de comer y rechazo a ciertos tipos de alimentos.
  -Conductas compulsivas (mienten, ocultan) y autolesiones.
  -Constantes pensamientos erróneos sobre la comida, el peso y la figura.
  -Emprobecimiento de la fantasía y la creatividad.
  -Dificultades en la concentración y fallo de memoria.
  -Abstracción selectiva "Si me dicen que estoy más guapa porque he aumentado de peso, es que no estoy gorda".
  -Personalización "Después de comer pienso que todos me miran y ven que he engordado".
  -Catastrofismo "No he mantenido la dieta, no hago nada bien".
  -Características depresivas: inestabilidad emocional (llanto, insomnio), ideas suicidas.
  -Puede aparecer fobia generalizada o fobia social.